Carta abierta a los santacruceños

En este 25 de Mayo, un día tan especial para quienes no nos es indiferente el sentimiento patriótico, quiero compartir estas ideas con el conjunto del pueblo santacruceño.

Sociedad 25/05/2023 Redacción Redacción
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Cuanto más recorro la provincia, de norte a sur y de este a oeste, en cada una de sus ciudades, pueblos y barrios, recibo de la gente un mensaje que a fuerza de repetirse me ha hecho reflexionar acerca del presente y el futuro: hay un recuerdo todavía vivo de etapas de realizaciones muy importantes para la vida de los santacruceños aunque hoy prevalece una creciente sensación de abandono y de incertidumbre sobre el futuro, al mismo tiempo que, mayoritariamente, existe en la población una mirada crítica sobre la dirigencia que nos gobierna.


Hubo un momento en que Santa Cruz, junto a la Patagonia, ocupó el lugar que le era negado por el centralismo porteño y el modelo de país que dejaba librada a su suerte al interior profundo de la Argentina. Un lugar que nos supimos ganar gracias a la firmeza y el esfuerzo de los santacruceños, honrando el carácter y la tenacidad que nos caracteriza a los patagónicos. Y que nos permitió, en distintas etapas de las últimas décadas, lograr importantes realizaciones que mejoraron nuestra calidad de vida.


Sin embargo, desde hace ya mucho tiempo, aquella fuerza transformadora que impulsaba nuestro desarrollo se detuvo. Nuestra provincia, pero fundamentalmente nuestra gente, comenzó a sufrir las consecuencias del estancamiento y, en no pocos casos, del abandono. Hoy existen innumerables ejemplos que todos conocen del retroceso que sufrimos, con sus efectos económicos y sociales, sin que existe reacción alguna por parte de la dirigencia que tiene la responsabilidad de gobernar.


Los ciclos políticos tienen un principio y tienen un final. Desde hace años, en lo político, estamos inmersos en disputas y peleas sin sentido que han ido alejando a la dirigencia del verdadero desafío que debería concentrar todas nuestras energías: volver a poner en marcha un plan de desarrollo en la provincia y ocuparnos de atender los problemas más acuciantes que preocupan a los santacruceños. Volver al camino del crecimiento en base al trabajo y la producción.


Es tiempo de construir con la mayor amplitud y generosidad posibles -y más allá de los personalismos- un nuevo liderazgo que abra una nueva etapa de realizaciones para el pueblo santacruceño. Un liderazgo que no puede estar basado en el odio ni en el revanchismo, pero tampoco en la defensa de los privilegios para los políticos mientras buena parte de la sociedad padece un presente de privaciones y escasez, y se enfrenta a un futuro incierto.


Quienes nos formamos en el mundo del trabajo aprendimos que el camino del progreso se basa en el esfuerzo del día a día. Representa una gran injusticia que, con sus inmensos recursos, nuestra provincia y nuestra gente vea limitada sus posibilidades de desarrollo, sin mencionar las condiciones de vida de los sectores de la población más vulnerables.


Es hora de cambiar. Hay muchísimo por hacer. Es hora de construir una alternativa superadora, un gran frente de fuerzas para impulsar el plan de desarrollo y progreso social que ya no puede seguir postergándose.
Santa Cruz tiene con qué...


Claudio Vidal
SER