Vigilia en homenaje a los 14 mineros

Sociedad 14 de junio de 2022 Por Redacción
La muerte de 14 mineros en Río Turbio, enlutó a Santa Cruz. Pasaron 18 años y la memoria sigue viva. En la Cuenca Carbonífera se les rindió homenaje junto a familiares que participaron de la vigilia.
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El Monumento a la Memoria de los 14 Mineros en 28 de Noviembre fue nuevamente el lugar en donde se desarrolló el encuentro que reunió a los familiares de las víctimas del 14 de junio de 2004 y a una gran cantidad de autoridades y vecinos. 

En los últimos minutos del martes se llevó a cabo la tradicional vigilia y el encendido de antorchas en el Monumento a la Memoria de los 14 Mineros en 28 de Noviembre. Estuvieron presentes los familiares y allegados de los catorce mineros fallecidos aquel 14 de junio de 2004; autoridades municipales de Río Turbio y 28 de Noviembre, un grupo importante de atletas de la cuenca carbonífera  acompañó esta jornada, junto a mineros de YCRT. 

En el comienzo se realizó el minuto de silencio.​

Como ocurre en cada año, se procedió a encender una antorcha por cada uno de los mineros trágicamente desaparecidos: Julio Álvarez, Odilón Vedia, Nicolás Arancibia, José Luis Armella, Víctor Hernández, José Hernández, Silverio Méndez, Ricardo Cabrera, Jorge Vallejo, José Chávez, Oscar Marchant, Sixto Alvarado, Miguel Cardozo y Héctor Rebollo.

El momento del  encendido de la antorcha que este año, fue también en homenaje a Héctor “Tiro” Rebollo quien falleció hace unas semanas, hijo de Héctor Rebollo.

También   una  artista local donó un cuadro que quedará en la Plaza.

El padre Soto, quien fue el cura párroco de Río Turbio en el momento de la tragedia, fue el encargado de la homilía.

"Nosotros siempre en la vigilia nos manifestamos como familia, por eso no tenemos un protocolo", manifestó Mario Armella, a su vez agradeció la presencia del padre Sergio Soto.

Los oradores fueron Mario Armella, Julio Álvarez y Cristian Méndez, quienes presentaron una resolución que devuelve un cartel y una llama que no se apagará.

El padre Soto, recordó la unidad de los pueblos en el momento de la tragedia .“Recordemos, nunca estuvimos tan unidos como ese 2004. Jamás habíamos hecho tanta fuerza juntos para rescatarlos del dolor”

Y pidió memoria: “No queremos que estos catorce mineros ni todos los que murieron aquí, los que han dejado noblemente su vida en estas tierras, hombres y mujeres sean solo parte del pasado”

“Fuerte es el grito de la tierra que agradece la entrega de cada uno de ellos para darle vida a la cuenca carbonífera. Un paso más compañeros que llegamos. A no olvidar esto; y a cada nombre de cada uno de nuestros mineros fallecidos, digamos Presente”, culminó el sacerdote.

En el  cierre, como cada año volvieron a sonar las sirenas de bomberos y ambulancias.

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