Claudio Vidal: “Sobra oscuridad y no luz en YCRT”

YCRT 13 de abril de 2022 Por Redacción
“No existe justificación para lo que está ocurriendo en YCRT”, escribió el Diputado en su perfil de la red social Facebook. «YCRT e YPF son dos caras de una misma moneda, de una misma política de desinversión, desidia y abandono», sostuvo
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Quiero manifestar mi más profunda preocupación por la decisión de Germán Arribas, interventor de Yacimiento Carbonífero de Río Turbio (YCRT), de suspender sin goce de haberes a los trabajadores sumariados por la explosión en la caldera de la usina de 21 Mw de Río Turbio. Una medida inédita que viola el derecho laboral de los trabajadores de YCRT – USINA 240MW y sienta un peligroso precedente en la provincia.

Investigar lo sucedido es una obligación de la empresa, y de las autoridades nacionales y provinciales; perseguir y amedrentar a los trabajadores de ninguna manera puede serlo. No existe justificación para lo que está ocurriendo en YCRT. Con estas actitudes queda en evidencia el desprecio que muchos que ocupan cargos directivos tienen por la clase trabajadora. Por eso, le pido públicamente al Presidente Alberto Fernández que intervenga en este asunto, es prioritario que se proteja a los trabajadores y sus familias, que se defiendan los recursos nacionales y se piense en el desarrollo de la provincia.

La presunción de inocencia es una garantía Constitucional; de ninguna manera puede admitirse que se apliquen castigos a los trabajadores que están sumariados sin que estén todavía determinadas las causas y las responsabilidades de lo sucedido. Solicito a las autoridades de la empresa que revean las sanciones aplicadas, levanten las suspensiones preventivas y devuelvan los ingresos que fueron retenidos injustamente a los trabajadores. También, que aceleren las investigaciones protegiendo la integridad y los derechos de todos los que están siendo investigados.

Repudio que las actitudes del interventor de YCRT  estén afectando los salarios de los trabajadores que prestan servicio en la usina de 21 Mw, de esta manera se pone en riesgo la economía de las familias y de las dos localidades donde la empresa tiene influencia.

Estoy a disposición de los trabajadores de YCRT, como siempre lo he estado. También, me solidarizo con los sindicatos que en estos momentos llevan adelante una medida de fuerza en defensa de los trabajadores suspendidos. El movimiento obrero debe estar unido para evitar que este tipo de “atropellos” sucedan.

De ninguna manera en Santa Cruz podemos permitir la persecución de trabajadores y la precarización laboral. Tampoco la terciarización que flexibilizan el trabajo y ponen en riesgo la calidad de los servicios. Claramente esta situación atenta contra la seguridad e integridad de los trabajadores, de las localidades y de los valores del Estado que participan de la actividad.

Hacer responsable a los trabajadores por el incidente, cuando el verdadero problema de YCRT es la mala administración y los desvíos de fondos es una vieja estrategia de aquellos que sistemáticamente estafan a los santacruceños y explotan a los trabajadores.

Hace años que vienen prometiendo que la mina y la usina van a funcionar a pleno, y eso no pasa. La producción de carbón se encuentra en estado crítico. Las malas gestiones y políticas han provocado que la mina y la usina no estén funcionando a pleno. Desde el Gobierno nacional siguen girando miles de millones de pesos sin que ese dinero llegue a los lugares para los que fueron otorgados.

Falta inversión, mucha inversión. Los recursos están, la pregunta es por qué entonces eso no se plasma en producción, desarrollo, explotación del recurso con valor agregado en origen.  La usina tiene fallas estructurales graves y la mina hace años que no tiene un plan de desarrollo que realmente la vuelva sustentable. Si van a investigar a los trabajadores, les pido que primero investiguen a la empresa que han ganado licitaciones y a las autoridades interventoras que han llevado a este presente.

En los últimos 6 años vimos el desmantelamiento de la mina, la destrucción integral del Yacimiento. La privatización fue lo peor que le pudo pasar, pero las malas administraciones que vinieron después de estatizada no hicieron mucho más.

Son los trabajadores los que sostienen la mina, la usina y la existencia de 28 de noviembre y Río Turbio. ¿Dónde están las obras de modernización que gobiernos de Juntos por el Cambio y el Frente de Todos prometieron reiteradamente? La puesta en valor de la mina de carbón brilla por su ausencia, las obras que según estuvieron publicitando en la última semana van a inaugurarse, no alcanzan y llegan tarde.

Río Turbio y 28 de Noviembre son localidades que viven de la mina. Me pregunto dónde está la gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner; el ministro de Gobierno, Leandro Zuliani; el ministro de Trabajo, Teodoro Camino defendiendo a los trabajadores de YCRT y la extracción de carbón para la usina 240MW. Lo único que podemos observar hoy ahí, es un rosario de promesas incumplidas que genera accidentes y pone en riesgo la vida de los trabajadores.

La mina y la usina han demostrado su capacidad, YCRT está en condiciones de producir energía y aportarla al sistema interconectado si se realizan las inversiones correspondientes y se administra correctamente. La mina tiene carbón para proveer al sistema por los próximos 400 años y es clave para el desarrollo de la zona. El país tiene un déficit de energía que podría solucionarse en parte si la mina y la usina funcionaran en su máxima potencia. Pero eso no pasa. En YCRT solo hay desinversión y persecución laboral. Crece la desidia, el miedo, se proyectan oscuras sombras sobre el futuro.

El carbón debe ser considerado un recurso estratégico. Las autoridades provinciales deben atender la crisis social, laboral y económica que se vive en la Cuenca Carbonífera de Santa Cruz. Desde nación y provincia se deben articular las políticas que permitan generar apoyos que impulsen YCRT.

Le pido a todo el arco político provincial que condene y rechace cualquier avance a los derechos de los trabajadores, que violentan la paz social y pongan en riesgo la seguridad de todos. Debe desarrollarse en Río Turbio y 28 de Noviembre un proyecto de provincia que diversifique la matriz productiva, otorgue valor agregado a las materias primas que se extraen y se reinviertan las ganancias en la provincia. Eso es lo que debe pasar con la puesta en funcionamiento a pleno de la Central Térmica.

Con las mismas sombras proyectadas en YPF

Las malas gestiones de empresas estratégicas del Estado se multiplican. En YPF tampoco se invierte ni se buscan soluciones para aumentar la producción, generar puestos de trabajo, asegurar la soberanía energética y aumentar los ingresos fiscales de la Nación, las provincias y los municipios.

YPF no puede permitir que caiga la actividad, que se dejen a abandonados a su suerte a cientos de pueblos en el país. La reactivación de yacimientos maduros en la provincia a través de PyMES locales es fundamental.

Debe ser política de YPF rescatar áreas marginales o secundarias que han sido abandonadas por las operadoras. La gran cantidad de pozos inactivos en la Cuenca del Golfo producto de la falta de inversión en reparaciones y conversiones obliga a generar acciones urgentes que contengan el declino de producción que se evidencia.

En épocas de crisis como las que estamos viviendo, es importante optimizar la producción, a través de la inversión, las interacción e integración de todos los sectores productivos. Con un trabajo continuo, sistemático y continuado en el tiempo. Algo que YPF no hace de ninguna manera.

Las políticas de explotación hidrocarburífera aplicadas actualmente en Santa Cruz no permiten la sustentabilidad de la industria, los modelos que se utilizan marginan y segregan áreas, métodos de producción y yacimientos. Las reservas siguen bajando, y no entran casi inversiones de las operadoras. YPF y las otras grandes operadoras, quieren reducir sus costos operativos en campos maduros de petróleo. No invierten en producción convencional ni en yacimientos maduros, poniendo en riesgo las reservas en Santa Cruz y las regalías que cobra el gobierno provincial y permite mover la economía. Sin inversiones, sin infraestructura, sin desarrollar cadenas de valor se pierden oportunidades.

El año pasado YPF había anunciado un incremento de la inversión en todo el país del 30% para 2022, con una inflación proyectada en más del 60%, podemos advertir el poco interés de desarrollo que tiene la operadora de bandera nacional.

YCRT e YPF son dos caras de una misma moneda, de una misma política de desinversión, desidia y abandono. Es necesario que la sociedad esté al tanto, que los trabajadores se movilicen y los dirigentes políticos trabajen para modificar esta realidad que nos empobrece, limita libertades y pone en jaque la soberanía nacional.

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